Manejo del dolor

Terapia Láser

 

 La terapia láser de baja intensidad (LLLT, por sus siglas en inglés) es una técnica no invasiva que utiliza una luz coherente para estimular procesos celulares, reducir la inflamación y aliviar el dolor en tejidos blandos y articulares. Es especialmente útil en lesiones agudas, procesos inflamatorios y afecciones crónicas que requieren una recuperación progresiva sin efectos secundarios.

Utiliza un haz de luz de alta intensidad o baja potencia para fines médicos, ya sea para cortar, cauterizar o destruir tejidos, también para estimular la curación y aliviar el dolor.

Laser (1)

¿Cómo funciona?

 El láser se aplica directamente sobre la zona afectada, penetrando en los tejidos sin generar calor ni daño. La energía lumínica activa mecanismos bioquímicos que favorecen la regeneración celular, el aumento del metabolismo local y la modulación del dolor. El procedimiento es ambulatorio, indoloro y no requiere tiempo de reposo.

 

 

Indicaciones frecuentes:

  • Tendinitis y bursitis.
  • Lesiones musculares agudas.
  • Artritis y artrosis.
  • Neuralgias y radiculopatías.
  • Edemas postraumáticos o postquirúrgicos.
 
Beneficios del tratamiento:
  • Disminución del dolor y la inflamación.
  • Aceleración de la cicatrización y regeneración tisular.
  • Mejora de la movilidad articular.
  • Es un procedimiento seguro, sin efectos adversos.
  • Compatible con fisioterapia, rehabilitación y otras terapias físicas.
  • La terapia láser debe ser indicada por un profesional capacitado, tras una evaluación clínica detallada. Aunque sus efectos pueden variar según la condición tratada, suele ofrecer alivio progresivo desde las primeras sesiones, con buena tolerancia y resultados sostenibles.

Usa campos magnéticos estáticos o pulsantes para tratar diversas afecciones, principalmente del sistema musculoesquelético. Sus principales efectos son el alivio del dolor, la reducción de la inflamación y la aceleración de la curación de tejidos y fracturas óseas.

Magneto (1)

Magnetoterapia

 

 

 La magnetoterapia es una técnica no invasiva que utiliza campos magnéticos de baja frecuencia para estimular procesos fisiológicos en el organismo. Su aplicación favorece la regeneración de tejidos, reduce la inflamación y alivia el dolor, siendo especialmente útil en patologías osteoarticulares, lesiones deportivas y procesos de recuperación postquirúrgica.

 

¿Cómo funciona?

 Los campos magnéticos pulsátiles penetran en los tejidos sin generar calor, actuando a nivel celular. Esta estimula-

ción mejora la oxigenación, activa el metabolismo celular y favorece la síntesis de colágeno y calcio, lo que acelera la reparación de huesos, músculos y articulaciones.

El tratamiento es ambulatorio, indoloro y no requiere preparación previa.

 

 

Indicaciones frecuentes:

  • Fracturas óseas y retraso en la consolidación.
  • Osteoporosis y artrosis.
  • Tendinitis y bursitis.
  • Edemas e inflamaciones crónicas.
  • Recuperación postoperatoria.
 
Beneficios del tratamiento:
  • Estimulación de la regeneración ósea y tisular.
  • Reducción del dolor e inflamación.
  • Mejora de la circulación y oxigenación local.
  • Procedimiento seguro, sin efectos secundarios.
  • Compatible con fisioterapia y rehabilitación integral.
  • La magnetoterapia debe ser indicada por un especialista, tras una evaluación clínica individualizada. Aunque sus efectos son progresivos, puede ser una herramienta eficaz para acelerar la recuperación funcional y mejorar la calidad de vida en pacientes con afecciones musculoesqueléticas.

Ondas de Choque

 

 Es una técnica no invasiva que utiliza pulsos acústicos de alta energía para estimular la reparación de tejidos, reducir el dolor y mejorar la funcionalidad en diversas patologías musculoesqueléticas.
 Es especialmente útil en lesiones crónicas que no han respondido a tratamientos convencionales.

Estas ondas sonoras de alta velocidad penetran en los tejidos, creando cambios mecánicos y biológicos que estimulan el proceso natural de curación del cuerpo.

Shock wave therapy, the magnetic field, rehabilitation, physiotherapist doctor performs surgery on a patient's shin.

¿Cómo funciona?

 Las ondas de choque se aplican de forma localizada sobre la zona afectada. Estas ondas generan microtraumatismos controlados que activan procesos biológicos de regeneración, como el aumento del flujo sanguíneo, la estimulación celular y la disolución de calcificaciones. El tratamiento se realiza en sesiones cortas, sin
necesidad de anestesia ni tiempo de reposo prolongado.


Indicaciones frecuentes

  • Tendinitis crónica (epicondilitis, tendinitis rotuliana, fascitis plantar).
  • Calcificaciones en hombro o cadera.
  • Síndrome miofascial y puntos gatillo.
  • Retardo en la consolidación ósea.
  • Espolón calcáneo.
 
Beneficios del tratamiento:
  • Reducción progresiva del dolor.
  • Mejora de la movilidad y funcionalidad.
  • Estimulación natural de la reparación tisular.
  • Procedimiento ambulatorio, seguro y bien tolerado.
  • Compatible con fisioterapia y rehabilitación activa.
  • La terapia con ondas de choque debe ser indicada por un especialista, tras una evaluación clínica y de imagen. Aunque no es una solución inmediata, puede ofrecer resultados sostenibles en pocas sesiones, especialmente en lesiones crónicas o persistentes.