Cuando el desgaste articular o la artrosis comienzan a limitar la movilidad, las infiltraciones intraarticulares se posicionan como una alternativa médica altamente efectiva para aliviar el dolor y evitar o retrasar la necesidad de una cirugía de reemplazo.
Sin embargo, una de las dudas más frecuentes en la consulta traumatológica es saber cuándo optar por el ácido hialurónico o por el plasma rico en plaquetas (PRP), entendiendo que ambos tratamientos poseen objetivos farmacológicos y biológicos totalmente distintos pero altamente complementarios [00:00:00].
El ácido hialurónico es un polisacárido naturalmente presente en el líquido sinovial que actúa principalmente a nivel biomecánico:
A diferencia del ácido hialurónico, el PRP es una terapia autóloga con un enfoque puramente regenerativo e inflamatorio: